martes, 31 de marzo de 2015

R.I.P. Corredor Javier Prado

La más reciente víctima de la gestión Castañeda ha sido el corredor Javier Prado, donde los operadores se vieron forzados a retirar sus unidades hasta que la municipalidad les dé las garantías necesarias..... o sea nunca.

Una imagen que no volveremos a ver
Foto: www.andina.com.pe
Desde hoy no transitan los grandes buses azules y ya regresó el caos y la informalidad. Algunos de ellos han salido a laborar pero con sus antiguas rutas y sus viejas malas costumbres.

Ya no tendremos viajes seguros y rápidos. Quedaremos a merced de las cústers, sus correteos y los 20 minutos perdidos mientras esperan pasajeros en el cruce de Aviación con Javier Prado.

Continuarán  los accidentes, fallas mecánicas y sus malos choferes, asesinos al volante, que por ganar un pasajero arriesgan al resto y que no respetan normas ni asumen responsabilidades. Para ellos nuestra vida vale una "china".

Y mientras tanto el alcalde sigue mudo, además de ciego y sordo ante el descontento de la gente. Hasta le huye al llamado del Congreso.

R.I.P. Corredor Javier Prado. No te harán sepelio, pero hoy me siento de luto.


martes, 24 de marzo de 2015

¿Y la prevención ante los huaicos en Chosica?

Otra vez cayó un huaico en Chosica, dejando muerte y destrucción a su paso. La misma historia se repite todos los años, en mayor o menor magnitud y las autoridades nunca hacen nada para prevenir estas catástrofes.

No me cansaré de repetirlo, la culpa de todo la tienen los políticos, con su afán de conseguir votos y "robar pero hacer obra", evitando las acciones de prevención por ser impopulares

Las autoridades distritales se hacen de la vista gorda ante las invasiones y ventas de terrenos en cauce de huaico, permitiendo y avalando que la gente construya en zonas de riesgo. Lo peor es que por 20 años el Alcalde de Chosica no ha hecho nada al respecto. Deberían denunciarlo por omisión de funciones y exposición de personas al peligro.

Y no es el único. La responsabilidad también la tiene el Alcalde de Lima, por no impulsar las políticas de gestión necesaria. Castañeda será el responsable de las futuras tragedias si es que no aprueba el Plan de Desarrollo Metropolitano (PLAM), el cual contiene la guía de acciones y obras de prevención y mitigación necesarias.

Y el gobierno central no se escapa. Faltan medidas más drásticas en contra del tráfico de tierras, pero por sobre todo, no avalar las invasiones titulando mediante COFOPRI. Volvemos a lo mismo, más títulos significan más votos, no importa donde se encuentren.

Los huaicos siempre caerán, es inevitable. Lo que se debe hacer es evitar que haya víctimas. Si un huaico cae y no hay gente habitando, no habrá desgracia que lamentar.

La gente que vive en cauce de huaico, invasores o no, al final son víctimas de los traficantes y sus falsas promesas. Son víctimas de su propia desesperación o viveza al asentarse en estos sitios.

Pero por sobre todo, son víctimas de los políticos, sus autoridades, que les dan "pan y circo" pero no resuelven nada... porque simplemente no les interesa.

domingo, 22 de marzo de 2015

Héctor Velarde: La Corriente del Niño


El agobiante calor y las inusuales lluvias de verano de los últimos días podrían presagiar la llegada del Fenómeno del Niño. Casi medio siglo atrás, Héctor Velarde escribía preocupado sobre el tema. Su preocupación sigue siendo válida y para ser tomada en cuenta, en especial con el clima actual:

LA CORRIENTE DEL NÑO

Héctor Velarde

La Corriente del Niño me tiene muy asustado. Si el holandés H.P. Berlage acierta en sus predicciones científicas la Corriente del Niño se desvía y caerán lluviones sobre Lima.

La alarma de que pueda llover la ha dado este humilde servidor en todos los tonos desde que nació a su tierra yunga. Nadie es profeta en su desierto y yo nunca me la di de brujo. Pero por más santos que tengamos a Dios le puede dar por el naipe de que llueva en cualquier momento y entonces sería la de agarrarse.

Una vez llovió un poquito más de lo necesario. Se pasaron todos los techos, se mojó hasta el sótano, se atoraron los desagües, se apagó la luz, el agua de los caños se volvió barro puro, se asentaron las paredes, murieron unos cuantos de resfrío, los mosquitos hicieron su agosto y la ciudad parecía derretirse poco a poco como un pan chato de azúcar de chancaca.

La quincha y la torta son contra remezón y fuego pero no contra agua fresca. Apagar un incendio a manguerazos en una casa de Lima es mucho peor que el incendio. Con unos cuantos baldes de agua generalmente todo termina en candelita de muladar. Los daños son casi mínimos.

Entonces, ¿qué hacer?

Limpiar los techos de Lima como primera precaución. Quitarles de encima todo lo que tienen: gallinas, arbolitos, colchones reventados, bacinicas de fierro aporcelano en desuso, cuartitos de totora o de pandereta, cuyes, palos, muchos palos, y, con frecuencia, toneladas de avisos luminosos.

Luego poner, por lo menos, más torta de guano y ladrillos pasteleros en las azoteas para que chupen al máximo el agua del cielo si es que uno no desea empaparse en la cama o proteger sus cositas de valor como muebles capitoné, alfombritas, la cómoda de mamá, la estereofónica, etc, etc. Esto en las casas comunes de Lima. En las flamantes construcciones de cemento armado se debe tratar de que el "roof" no se convierta en piscina criolla o en cascaditas del Iguazú.

Si ya las casas están cayendo trágica y tristemente solas, -una Lima que se cae. . .- ¿Cómo sería si, además, les cayera por añdidura un chaparrón como en la selva?

Algún distinguido diría: ¡solución providencial! ¿Pero las víctimas?

Es preferible adelantarse y demoler lo peligroso a pesar del inquilino con abogado y del propietario sin padrino. Pero cuidado, no vayamos, por principio o doctrina, a lanzarnos por tirar abajo, con higiénico y humanitario entusiasmo, casas venerables y bellas a título de que ya no pueden más. . . Ese es un peligro. Otro peligro es que para reemplazar esas casas venerables y bellas se hagan en su lugar edificios de estilo colonial. Porque como de lo que se trata es de conservar la tradición. . .

Propongamos lo siguiente para ayudar a Santa Rosa, a Santo Toribio de Mogrovejo, a San Francisco Solano y, posiblemente, muy pronto a Fray Martín de Porres. No hay duda de que el Perú es un país de santos. . .

1.- Obligar, aunque muchos no harán el menor caso, a que mejoren las azoteas de Lima preparándolas para posibles lluvias.

2.- Demoler las casas que ya están por caerse o avisarles a los inquilinos que duerman alertas.

3.- Hacer una lista de las casas y edificios arquitectónicos de la Lima de antaño que deben ser consolidados, restaurados, conservados, cuidados. . . Aquí un impuesto fuerte a las conservas extranjeras para culturizar al pueblo. Esas construcciones deben y pueden salvarse como se han salvado ya muchas y como se hace patrióticamente en otras partes. Versalles es de quincha francesa; sin caña de Guayaquil. Las vetustas casas de Ruán, de Hereford o de Hildesheim son también de quincha y tienen más de quinientos años; pero las cuidan. . . En esas casas corrientes del medioevo no han habido hechos históricos. ¡Pero que más historia que la historia del arte! El que pasa frente a una linda casa colonial o republicana nuestra, aunque sea muy humilde, le importa muy poco lo que habrá sucedido adentro. Lo que le interesa es la casa. Claro; se cuenta con gente que sienta y piense. Los americanos darían millones por tener la Quinta Heeren. . . Felizmente está lejos.

4.- No hacer arquitectura de blondas, fustanes, perillones, volutas y maripolas al lado de arquitecturas tradicionales auténticas pero tampoco clavarles a un costado novedades de tipo supermarket o grifo. El ser franco para un artista no implica que pierda la sensibilidad de lo que lo rodea. Se debe ser sincero con la época, con el tiempo, pero, sobre todo, con el espacio.

Ojalá la Corriente del Niño lo respete. . .

Del libro "Lima City". Lima, Editorial Universitaria S.A., 1970.

lunes, 16 de marzo de 2015

Plaza sin flores, alcalde sin ideas

No bastaron los murales, ahora le tocó a la Plaza de Armas, donde Castañeda cual paladín de la justicia, retiró las flores que la adornaban. Seguro pensó que iban en contra del Patrimonio, ¿ahora pondrá flores amarillas?.

Imagen: Twitter@Monochoro_

¿A esto le llama gestión de la ciudad? ¿para esto fue elegido?. En vez de hacer algo verdaderamente efectivo para solucionar el problema del transporte, el alcalde se ha puesto en plan de pintor de brocha gorda y ahora de jardinero municipal. Definitivamente este señor falló en el test vocacional, quizá debió dedicarse a uno de estos oficios y no a dirigir la ciudad.

Aunque más parece una cortina de humo. Con estas acciones el alcalde intentaría distraer a los medios y al público en general de los verdaderos problemas sin resolver en Lima, de la falta de un plan para gestionar la ciudad, cero ideas en cultura y ni que decir del transporte. 

Que no nos extrañe que en estos días, entre tanta noticia de flores y murales, pase desapercibido algún cambio negativo respecto al transporte. Y cuando nos demos cuenta sea demasiado tarde. 

La ciudad necesita verdaderas políticas de gestión, continuidad y mejoras de la reforma del transporte. No necesitamos pintura amarilla, ni discusiones sobre murales o flores.

Necesitamos un verdadero alcalde que deje los actos prepotentes y el egoísmo de lado y que en vez de pintar de amarillo, se ponga a pensar y que genere ideas... Creo que es pedirle demasiado.

viernes, 13 de marzo de 2015

Castañeda pretende disolver, disolver los murales

Al puro estilo dictatorial de Fujimori, Castañeda salió en los medios diciendo enérgicamente que desaparecerá todos los murales del Cercado, pintados durante la gestión anterior. 

Con este gesto prepotente y terco, sin dar lugar a reclamo, nos demuestra que no tiene ningún plan a nivel cultural, salvo pintar de amarillo cuanto muro encuentre en Lima.

El alcalde levanta la voz por los murales y se queda callado ante el caos del transporte. El mundo está al revés: con los murales mano dura y con los transportistas nada, silencio total. Una verdadera reforma del transporte es más importante que andar con brocha amarilla en mano.

Muy al margen de que si los murales sean considerados arte o no, debemos recordar que no han sido pintados en inmuebles históricos y que están reemplazando muros sucios y abandonados, dándole una nota de color a nuestra gris ciudad. Es preferible observar murales que unos muros viejos, sucios y descuidados, que dejan mal aspecto a los turistas.

Algunos murales serán tildados de escandalosos, colorinches y demás adjetivos, pero al final todo es subjetivo, es una cuestión de gustos e interpretaciones. A mí me parecen muy interesantes los siguientes:
Av. Emancipación. Foto: web de El Comercio

Cerca al ingreso de la Plaza de La Recoleta
 Foto: web de El Comercio

Av. Tacna. Foto: web de El Comercio

Además, si las autoridades hablan de corregir graves daños, ¿qué hace el Metropolitano cruzando en medio del Centro Histórico?. La construcción del Metropolitano viola el Reglamento del Centro Histórico, vulnerando su intangibilidad, pero ahí Castañeda calló por conveniencia, a pesar del llamado de atención de la UNESCO ante semejante atentado.

Si queremos ser justos, primero debería desaparecer el Metropolitano y las estructuras de sus paraderos, que hacen más daño al patrimonio que unos simples murales.

Los "chosicanos" de la muerte

El reciente choque entre "chosicanos" que dejó un muerto y decenas de heridos ha vuelto a poner en la mira el desgobierno que reina en Lima. Esta lamentable tragedia está haciendo reaccionar a la gente, al sentirse identificada con las víctimas.

Foto: web de El Comercio
No hay peor despertar que ver en las noticias imágenes que parecen sacadas de una película apocalíptica: fierros retorcidos, gente herida y muerta, sangre y caos. Todo por culpa del correteo, que la gestión de Castañeda quiere perpetuar al renovar las autorizaciones por 3 años.

Podría pasarme a mí, o a cualquiera de nosotros que nos vemos forzados a usar cústers y combis, a falta de mejores opciones en la mayoría de las vías. Y mientras tanto, los corredores azules agonizan por falta de apoyo municipal, dejándonos a merced de estos asesinos al volante.

¿Cuántas muertes más tienen que ocurrir para que la autoridad se ponga los pantalones? ¿qué espera Castañeda?. Multar no es suficiente, se requieren acciones concretas y mano dura, cero tolerancia a los infractores.

La indignación es grande. Algunas personas ya están levantando la voz y los políticos proponen soluciones como la continuidad y mejora de la reforma iniciada la gestión anterior. No importa de quién venga, al menos ellos proponen soluciones y no nos dejan a la deriva y sin rumbo como el actual alcalde.

Ya basta de correteos y abusos, merecemos un transporte digno y organizado. No bastan unidades nuevas si es que éstas continúan con lo mismo. A Castañeda le conviene no hacer cambios, solo ve sus propios intereses y no le interesa la ciudad. Estamos a merced de sus caprichos y egoísmo.

En Lima cada viaje es un peligro, cada combi y cúster son potenciales asesinos. El alcalde es cómplice y culpable, no puede seguir ciego y mudo ante esta situación. Exigimos verdaderos cambios, nuestra vida está en juego.

viernes, 6 de marzo de 2015

Dejarán Salaverry sin árboles

El alcalde de Jesús María quiere ampliar la Av. Salaverry y desaparecer los árboles, en complicidad con Castañeda. Dios los cría y el diablo los junta.

Estos alcaldes se han vuelto aliados en contra de la ciudad y a favor del cemento, tratando Lima como si fuera su chacra, haciendo lo que les da la gana y de manera prepotente.

Se les ocurrió ampliar esta avenida, sin importar lo que pensemos nosotros o el impacto ambiental negativo que pueda tener. A ellos solo les interesa hacer "obras" (obras=robas) y no tocar a los transportistas, para continuar sin sobresaltos su mandato, pero sin hacer ningún beneficio a la ciudad.

Ampliar la Av. Salaverry implicará reducir las áreas verdes, que tanta falta hacen a Lima. Yo no me creo el cuento de que van a "mover" los árboles. No es así de fácil, ¿donde los pondrían? ¿quién garantiza que en el proceso no se dañen o mueran?. Seguramente "reemplazarán" los antiguos y frondosos árboles por minúsculos arbustos, que muy poco pueden hacer por darnos sombra y limpiar el aire... ¿Y qué pasará con la ciclovía?.

Dicen que las obras empezarán en un año ¿dónde quedan nuestros derechos como ciudadanos?  Pero lo más importante: ¿por qué priorizar el cemento sobre el verde?
¿Qué pasará con estos árboles que nos dan sombra?
Los que creen que el problema del tráfico se resuelve con más cemento no tienen visión de ciudad ni de respeto al medio ambiente. Esta "solución" sólo resuelve el problema a muy corto plazo, porque en el mediano y largo plazo terminará siendo un incentivo para que circulen una mayor cantidad de autos y buses. Y otra vez surgirá la "necesidad" de ampliar más. A este paso, en unos años desaparecerá por completo la berma central, pero seguiremos teniendo el mismo problema del transporte o quizás peor. 

La verdadera solución (que a los alcaldes no les conviene) está en la racionalización del uso de autos y de taxis, la eliminación de combis/cúster, reemplazándolas por un transporte público masivo, eficiente y seguro con buses y metros, como ocurre en las grandes ciudades, donde desde el más humilde hasta el más poderoso los utilizan. Aún recuerdo el video de YouTube donde se ve a Keanu Reeves viajando en el metro de Nueva York como cualquier mortal.

Lo que Lima necesita son más áreas verdes y espacios para el disfrute de su estresada población. También se requieren ciclovías para incentivar el uso de un transporte limpio; en San Borja ya lo hacen y espero se multiplique. No podemos priorizar el auto por sobre todo, el ciudadano de a pie también tiene derechos y sobre todo merece respirar oxígeno y movilizarse en un transporte digno y de calidad. 

Basta de abusos y correteos, de buses y taxis parando donde se les da la gana y encima con unidades destartaladas y sucias. Ellos son los verdaderos generadores de tráfico, ellos son los que deben desaparecer, no las áreas verdes. 

Lamentablemente, ahora que se han tirado abajo la reforma del transporte y que continuarán las rutas ya conocidas por otros 3 años más, veo difícil revertir esta situación hasta las siguientes elecciones, donde espero se presenten candidatos idóneos y no los mismos conocidos de siempre. 

Mientras tanto nosotros seguiremos olvidados y dejados de lado. Desaparecerán los árboles y espacios verdes, dejando a Lima sin pulmones que la oxigenen. Nos saturaremos de smog y vehículos por doquier, mientras los alcaldes disfrutan de las ganancias obtenidas por las obras de cemento. Total, a ellos no les importamos ni nosotros, ni Lima, solo sus bolsillos.

¿Qué podemos hacer ante este y otros abusos? Estos alcaldes son tan caraduras que dudo que le hagan caso a una marcha en su contra... aunque valdría la pena intentarlo, si organizan una, me apunto.

Actualización 07/03/15: Ante la presión mediática la municipalidad de Lima está negando que exista algún proyecto. Obvio, lo iban a hacer al guerrazo: obra primero, expediente técnico después. Yo no les creo a los políticos, seguro esperarán a que se calmen las aguas y continuarán con sus "planes". Salaverry aún está en riesgo.

martes, 3 de marzo de 2015

Aniquilaron la reforma del transporte

Ver en las noticias que una cúster se incendiaba en plena Javier Prado ha sido solo una muestra de lo que se viene ahora que Castañeda ha tirado abajo la reforma del transporte.

La semana pasada fuimos inundados con noticias referidas al retiro de combis, al chatarreo de vehículos viejos, al reordenamiento de rutas y la imagen de un alcalde negando lo evidente. Demasiados titulares y poca sustancia. Justo lo necesario para aturdirnos y no dejarnos pensar en el fondo del asunto, la ordenanza de Lima que aniquiló a la reforma.

Leí la ordenanza 1876 que aprueba el sistema de rutas, publicada el 28.02.15, que las autoridades tanto mencionan en los titulares como la gran salvadora (evitando leernos su contenido real) y esto es lo que encontré:
  • "Establecen rutas". Pero no indican cuáles son y mencionan un anexo que hasta ahora no publican (es decir: no existe aún).  Esta ordenanza es una de las tantas improvisaciones acostumbradas por Castañeda, demostrando que gobierna según su conveniencia y en aras de pagar favores políticos.
  • Otorgarán autorizaciones por 3 años. Significa que anularán las licitaciones y mantendrán el sistema comisionista afiliador que tanto daño hace a la ciudad, provocando correteos y accidentes por ganar pasajeros.
  • En ningún lado mencionan el retiro de combis. Con ayuda de la prensa difundieron una mentira, en afán de aplacar los ánimos y confundir a la población.

Al final, esta ordenanza ratificará el caos existente, que al no retirar los vehículos que hacen competencia en los corredores, provocará la anulación de contratos y obligará al pago de millonarias indemnizaciones a la municipalidad. ¿Se viene un Comunicore II?.

Se avizoran días oscuros para Lima. Seguirán tiñéndose de rojo las pistas con tanto accidente y sin nadie que asuma responsabilidad. Mientras tanto, algunos celebrarán seguir viajajando por una "china", aunque les cueste la vida.

Quizás nos quieran engañar poniendo buses más grandes y nuevos pero continuarán los correteos y los abusos a los pasajeros, ahora apañados por la ordenanza y con un aire de legalidad.

Ha muerto la reforma, la han asesinado. Lima está de luto, pero muchos limeños no se dan cuenta.... Orión ha ganado.... nosotros hemos perdido.

domingo, 22 de febrero de 2015

Héctor Velarde: "Lima Time"

"Todos, en el fondo, llevamos nuestro tiempo, nuestro ritmo". Frase de "Lima Time" que me hizo pensar sobre la impuntualidad limeña y mi dificultad para escribir con frecuencia. Y mientras encuentro mi propio tiempo y mi propio ritmo, dejo el texto completo de Héctor Velarde:

LIMA TIME

Héctor Velarde

El otro día me invitaron a un matrimonio que debía realizarse a las 12 m. Era la 1 p.m. y los novios no daban señales de vida. Principié a desesperarme cuando oí una voz que me dijo:

- Yo soy Einstein. En la duración está la calidad del fondo de las cosas como en la proporción está la calidad de la forma.

"Bonita frase", pensé.

Luego continuó la voz:

- Todos, en el fondo, llevamos nuestro tiempo, nuestro ritmo. Si tú y yo tenemos igual fondo coincidiremos en la hora, en el compás, en la duración. Tu llegarás a las once en punto y yo también. Pero si tú y yo, siendo personas excelentes, tenemos fondos distintos, si tú, por ejemplo eres andaluz y yo suizo, nuestros tiempos no coincidiran. Yo llegaré a las once en punto y tu llegarás a las once y cuarto; tarde para un suizo, pero bastante bien para un andaluz. Esto explica la clase de fondo de que tratamos. Sabemos lo que es, pero su definición se nos escapa. . .

- ¿Se habrán escapado los novios? -le pregunté.

- No, no -susurró la voz de Einstein-. Lo que pasa es que en esta mágica Lima donde el rubio tiene sus minutos, el moreno sus horas, el mulato sus semanas, el negro sus meses, el cholo sus años y el indio sus siglos, resulta dificilísimo que todos estén a las once en punto. Cada uno lleva en su eterno fondo su eterno ritmo, su periodicidad implacable a pesar de todos los relojes y de todos los apuros.

- ¡Pero ya es la una, señor Einstein!

-  Sí, pero ya tiene usted la clave de la hora limeña, de esa maravilla de adaptación, de acomodo, de amable, sonriente y melancólica manera de promediar el tiempo de todos. Se dice que la reunión es a las diez para que se reunan poco más o menos a las once y media. Unos llegan primeritos, otros después, y todos esperan, conversan, fuman y, al final, se funden en un solo momento... Están todos a la hora.

- ¡Yo me voy!

- Calma, calma, joven. Bailes, comidas, directores, juegos, bautismos, teatros y matrimonios tienen aquí siempre una iniciación prologada, amplia y suave que permite la exactitud limeña denominada por mí con la expresion L. T.

- Pero hay una excepción.

- ¿Cuál? -me preguntó una voz.

- Los entierros. El fenómeno es curioso, pero evidente. Los entierros salen siempre a la hora indicada, precisa, matemática. Toda la gente llega al mismo tiempo. Algunos se adelantan. Hay cierto apuro paradójico ante la eternidad. La carrera es inútil pero efectiva. ¿Será porque ya no hay nada que esperar?...

- Solución -replicó la voz-: L. T. es igual a cero. La muerte es la hora nula, fin de todos los ritmos y de todas las duraciones. En este caso, y solo en este caso, los limeños de diferentes fondos y formas coinciden, se igualan y se detienen en un mismo instante y en un mismo lugar. Es una pequeña concesión que le hacen a la cita de Dios. . .

- ¿Se habrán muerto los novios?

- Un poquito de paciencia. En la duración está la calidad del fondo de las cosas. El apuro es indecoroso. La precisión del minuto es límite sin trascendencia, sin más allá, sin gracia. La puntualidad puede ser práctica pero no tiene ninguna filosofía.

- Pero, señor Einstein, ¿y eso de que el tiempo es oro?

- Cosas  de monderos falsos. . .

De pronto rompió la orquesta con la marcha nupcial y los novios entraron a la iglesia. Estaban sonrientes, radiantes, felices. Pasaron junto a mí hacia una eternidad luminosa donde el oro nada tenía que ver con ellos.

La voz de Einstein había desaparecido.

Del libro "Antologia Humoristica". Ediciones PEISA, 1973.

martes, 17 de febrero de 2015

Reflexiones desde un consultorio

Hoy quisiera hacer un paréntesis de mi escritura habitual para reflexionar sobre la salud y la prevención.

Escribo esto mientras espero a que me atienda el gastroenterólogo. Unos dolores en el estómago desde hace un par de días me hacen sospechar que la gastritis curada el año pasado, ha regresado.

Pareciera exagerado volver a la clínica por una simple gastritis, afección común en estos días, pero en este último año he aprendido a no subestimar esta enfermedad.

Hace unos meses sufrí la pérdida de una amiga a causa de cáncer gástrico. Ella venía con un historial de gastritis y stress que la acompañaron buena parte de su vida y nunca tomó las previsiones del caso. No trató su gastritis a tiempo, esta derivó en úlcera y finalmente en cáncer.

Aún con el diagnóstico de cáncer en etapa inicial (curable) ella se negó a seguir tratamiento médico y optó por la medicina alternativa y la oración. Una mala elección, pues el cáncer avanzó y finalmente falleció seis meses después. Tenía solamente 37 años.

Una verdadera pena. Ella priorizó su vida profesional pero descuidó su salud, y cuando estuvo a tiempo de tratarse no lo hizo.

Por eso ahora tomo las cosas con más calma, escribo para aliviar el stress, hago mis chequeos preventivos y no me descuido ante cualquier enfermedad. Tengo contratado un seguro médico y prefiero gastar un poco ahora, para evitar sufrir más tarde.

Finalmente salí de la consulta, con las indicaciones y medicinas correspondientes para dar tratamiento a mi gastritis. Perdí un par de horas de trabajo..... pero eso no importa, la salud es lo primero.